jueves, 20 de agosto de 2009

Aversión al Riesgo en Chile

Chile es uno de los países con alto Índice de Aversión al Riesgo de Hofstede (86) y esto se refleja en los esfuerzos públicos y privados por implementar políticas, regulaciones y leyes para reducir la incertidumbre en sus ciudadanos especialmente en el ámbito económico.En el término del auge del salitre a principios del siglo XX, Chile vivió un largo período de escasez económica en que se siguieron políticas que sólo profundizaron el problema, llegando a su punto máximo durante el gobierno de Salvador Allende (1970- 1973) con altas tasas de inflación y escasez de alimentos.En los primeros años del gobierno de Augusto Pinochet (1973-1990), se implementó una política económica ultraliberal. En 1982 Chile se ve afectado por shocks externos y llevó al colapso el sistema financiero provocando una profunda crisis, llegando a un desempleo del 22%, una caída del producto de 40% y una caída de los salarios en términos reales del 40%. En nivel de endeudamiento llego USD 10.000 millones, cercano o superior al PIB de la época. Era un entorno que requería más financiamiento externo (deuda externa) para financiar el déficit fiscal y de cuenta corriente.

1 comentario:

finanzas_francisco_villar dijo...

A mi juicio, la tendencia en Chile hacia el riesgo, tiene dos enfoques, donde el sector público, representa una alta aversión al riesgo, de manera intencionada, y por interés y deseo de los chilenos, con el fin de que el Gobierno tenga la solvencia necesaria para enfrentar crisis económicas y en general seguridad hacia el futuro, a través de políticas públicas. La aversión al riesgo en Chile se refleja por el superávit estructural, el rol autónomo del Banco Central, regulación bancaria, etc. Sin embargo, esto contrasta con los altos niveles de endeudamiento de las personas en nuestro país, manifestando una baja aversión al riesgo, logrando ser una problemática social emergente, donde el consumo supera a los ingresos de las personas. Esto se materializa con las oportunidades de consumo que se entregan a los grupos socioeconómicos de menores ingresos, a través de oportunidades de crédito. Además esta baja aversión al riesgo se ve influenciada por la creencia de que el Estado ejerce un rol protector, respaldado en que el nivel de endeudamiento de los consumidores chilenos era tolerable dado que sólo representaba el 3% del PIB, según Felipe Morandé.